El golpe de 1930 marcó el fin de la "normalidad constitucional" y el inicio de una etapa donde el Ejército se convirtió en un actor político central, asumiendo una función de tutela sobre las instituciones democráticas.
Se dividían en dos: los nacionalistas autoritarios (Uriburu), que buscaban una reforma integral corporativista inspirada en el fascismo para eliminar el sistema de partidos; y los liberal-conservadores (Justo), que pretendían retornar a una normalidad institucional limitada pero controlada, evitando el "desborde" de las masas.
El periodo estuvo caracterizado por el ascenso de los totalitarismos (fascismo y nazismo), la crisis de las democracias liberales y el impacto de la Gran Depresión que fomentó el nacionalismo económico.
Gran Bretaña adoptó el proteccionismo en la Conferencia de Ottawa (1932), priorizando las importaciones de sus dominios (Canadá, Australia). Esto amenazó las exportaciones cárnicas argentinas, obligando al país a negociar condiciones desventajosas.
Acuerdo firmado en 1933 donde Gran Bretaña aseguraba una cuota de importación de carne argentina a cambio de que Argentina redujera aranceles a productos británicos, asegurara el pago de deuda y diera un trato preferencial a las empresas de transporte británicas.
Con la reactivación económica y el crecimiento industrial, los sindicatos (especialmente los de la CGT) comenzaron a ganar fuerza, organizándose por rama de industria y adoptando una actitud más negociadora con el Estado.
Pinedo impulsó una mayor intervención estatal en la economía para regular el mercado y fomentar la industria local. El Estado keynesiano se refiere a aquel que interviene para sostener la demanda agregada y el pleno empleo.
Romero sostiene que hubo una intervención pragmática por necesidad de la crisis (creación del Banco Central, Juntas Reguladoras), pero no un modelo keynesiano pleno orientado a la justicia social o el bienestar masivo.
Ortiz intentó una apertura hacia los sindicatos para ganar legitimidad política frente a los sectores más duros del conservadurismo, fomentando mecanismos de mediación estatal en conflictos laborales.
Se caracterizó por una leve recuperación tras la crisis del 30, aunque limitada por la inestabilidad de los precios internacionales y el inicio de las tensiones bélicas en Europa.
Económicamente, cerró mercados europeos pero impulsó la Industria por Sustitución de Importaciones (ISI). Políticamente, profundizó la división entre "aliadófilos" y "neutralistas" dentro del Ejército y la élite.
El Grupo de Oficiales Unidos era una logia militar nacionalista, anticomunista y defensora de la soberanía nacional que veía con desconfianza la política tradicional y abogaba por el orden y la industrialización militar.
1. Coyunturas donde se producen los golpes de Estado: Momentos de crisis política profunda, donde el consenso entre los actores sobre las reglas del juego democrático se ha roto, o cuando sectores con poder consideran que sus intereses están amenazados por el gobierno de turno.
El golpe de Estado es una acción que busca cambiar el régimen político vigente. Generalmente, el objetivo es destruir un régimen democrático para instaurar uno no democrático (dictadura).
La forma más común es el paso de un régimen democrático a uno de tipo dictatorial, liderado habitualmente por las Fuerzas Armadas.
Porque el golpe altera de manera violenta e ilegal el acceso al poder, eliminando la soberanía popular y las instituciones del régimen anterior para imponer nuevas reglas y autoridades sin consulta ciudadana.
Porque es una acción "de hecho" que rompe el orden constitucional. Ninguna Constitución democrática puede prever legalmente su propia destrucción por la fuerza.
El golpe está intrínsecamente ligado a la violencia. Puede ser una violencia física directa (uso de armas) o una violencia simbólica basada en la amenaza del uso de la fuerza para lograr la rendición del gobierno legal.
Los dirigentes son quienes planifican y lideran la toma del poder (ej. altos mandos militares o líderes políticos de la oposición); los participantes son los sectores que apoyan, financian o legitiman el golpe (sectores de la iglesia, grupos económicos o sectores civiles) sin necesariamente ejecutar las órdenes.
Son aquellos donde las Fuerzas Armadas actúan como institución para tomar el control del Estado, asumiendo las funciones de gobierno y suspendiendo las garantías constitucionales.
Existen golpes civiles o institucionales. Un ejemplo es cuando sectores del parlamento o la justicia deponen a un presidente bajo pretextos legales pero forzando la voluntad popular.
Es cuando el propio presidente, que llegó al poder por vías legales, decide cerrar el Congreso, intervenir la justicia y concentrar todo el poder en sus manos para gobernar sin límites.
Estos elementos permiten diferenciar un golpe de otro. Las causas explican el motivo (económico, ideológico), el liderazgo define quién tiene el mando real, y los actores determinan qué sectores de la sociedad están detrás del cambio de régimen.
Ocurre cuando un presidente no termina su mandato legal, pero su salida no implica la destrucción del régimen democrático. El poder se traspasa siguiendo los mecanismos de sucesión previstos por la ley.
Los golpes militares clásicos perdieron apoyo internacional y legitimidad. Los efectos sobre las democracias han sido inestabilidades que, aunque no eliminan el régimen, debilitan la figura presidencial y la confianza en las instituciones.
A diferencia de los golpes, las interrupciones no cambian el régimen. Ejemplo: Las renuncias presidenciales en Argentina en 2001 fueron interrupciones, pero el régimen siguió siendo democrático.
Se producen mediante presiones financieras (corridas bancarias, hiperinflación). Generan un clima de caos social que obliga al gobierno a renunciar o ceder ante sus demandas, sin necesidad de usar armas.
Argentina tuvo 6 golpes de Estado exitosos: 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976.
Ocurrió el 6 de septiembre de 1930. Fue liderado por José F. Uriburu contra Hipólito Yrigoyen. Roy Hora señala que fue el fin del orden liberal y el inicio de la intervención militar constante.
| Aspecto | Similitudes/Diferencias |
|---|---|
| Similitudes | Ambos fueron liderados por militares y derrocaron gobiernos constitucionales en contextos de crisis. |
| Diferencias | El de 1930 tuvo un sector que quería el retorno al pasado conservador, mientras que el de 1943 tuvo un fuerte carácter nacionalista, industrialista y buscaba evitar la entrada a la Segunda Guerra Mundial. |
Cada golpe tuvo objetivos distintos: el del 1955 buscaba la "proscripción" del peronismo; el del 1966 pretendía una dictadura de largo plazo; y el del 1976 fue el más sangriento, con un plan sistemático de terrorismo de Estado.
Casos como el de Alfonsín (1989) y De la Rúa (2001). Se caracterizaron por crisis socioeconómicas agudas y presión de las calles que llevaron a la renuncia, pero el Congreso nombró sucesores legales bajo la Ley de Acefalía.
Fue una relación de constante tensión. Los militares le hicieron decenas de "planteos" para limitar sus políticas y evitar cualquier acercamiento al peronismo.
Es difícil de clasificar porque Guido (presidente del Senado) asumió ante la Corte Suprema mientras los militares ya habían derrocado a Frondizi, creando un "híbrido" entre legalidad y golpe.
Porque se mantuvo la estructura del Congreso (aunque intervenido) y se utilizó una fachada de sucesión legal para que el país no pareciera una dictadura militar ante la comunidad internacional.